En el velo melancólico de Danka, Kim Cheong-a teje sus días con hilos prestados. Dos años han transcurrido desde que buscó refugio en un amor que, irónicamente,
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Name *
Email *
Website
Guardar mi nombre, correo electrónico y sitio web en este navegador para la próxima vez que haga un comentario.