En la estación en que los pétalos de cerezo revolotean al viento seco, me enamoré de un poeta de rostro pálido. Mi primer amor no correspondido fue como una fieb
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Name *
Email *
Website
Guardar mi nombre, correo electrónico y sitio web en este navegador para la próxima vez que haga un comentario.